Más que necesario, yo diría que es recomendable, porque nos prepara para lo que nos vamos a llevar a la boca.
La nariz nos dá una información muy importante sobre el vino, nos puede determinar si es un vino joven o criaza, afrutado, oxidado, etc.... Y nos adelanta si ese vino nos va a gustar o no.
El olfato es un sentido que las personas tenemos poco desarrollado, debemos ejercitarlo más.